Lomito Ibérico de Bellota
Lomito ibérico de bellota elaborado a partir de presa ibérica, una pieza especialmente apreciada por su infiltración de grasa y jugosidad. Curado lentamente para desarrollar un sabor intenso y persistente, con una textura tierna y un corte veteado característico.
Pieza aprox. 400 g.
33,00€
Lomito ibérico de bellota: la presa ibérica convertida en una pieza curada
El lomito ibérico de bellota se elabora a partir de la presa, uno de los cortes más apreciados del cerdo ibérico. Se trata de una pieza situada en la zona próxima a la paletilla y al cabecero del lomo, caracterizada por una notable infiltración de grasa entre las fibras musculares.
Precisamente ahí está buena parte de la personalidad del lomito. Al cortarlo aparecen pequeñas vetas de grasa que aportan jugosidad y hacen que su textura resulte más tierna que la de otros embutidos ibéricos más magros.
Tras el adobado y la curación, la presa se transforma en una pieza compacta, aromática y de sabor intenso, pensada para cortar en lonchas finas y disfrutar sin necesidad de ninguna preparación adicional.
¿A qué sabe el lomito ibérico?
En boca combina la intensidad de la carne ibérica curada con la untuosidad que proporciona la grasa infiltrada de la presa. El resultado es un sabor persistente, pero equilibrado, acompañado por los matices del adobo y la maduración.
Para apreciarlo mejor, recomendamos sacarlo con antelación, cortarlo fino y servirlo a temperatura ambiente. De esta forma la grasa pierde firmeza y el producto expresa mejor su aroma y textura.
¿Con qué acompañar el lomito ibérico?
Aquí no hace falta montar una tabla con diez ingredientes. El lomito tiene suficiente personalidad para ocupar el centro del aperitivo.
Una combinación especialmente sencilla es servirlo con pan de masa madre ligeramente tostado y unas gotas de AOVE. El pan aporta textura sin ocultar el sabor de la presa y el aceite acompaña su componente graso.
Si quieres incorporarlo a una tabla, puede acompañarse de un queso de oveja curado, procurando que no sea excesivamente picante, y algún elemento que limpie el paladar entre bocados, como almendras tostadas.
Para beber, admite especialmente bien un tinto con buena fruta y tanino moderado. Si prefieres cerveza, una lager o una tostada poco amarga permite acompañar el ibérico sin dominarlo.
Lomito ibérico y lomo ibérico: no son la misma pieza
Aunque sus nombres pueden llevar a confusión, lomito y lomo ibérico proceden de cortes diferentes.
El lomo se elabora a partir de la cinta de lomo, mientras que el lomito procede de la presa ibérica. Esta última presenta una mayor infiltración de grasa, por lo que el lomito suele resultar más jugoso, veteado y tierno al corte.
Esta diferencia también explica su tamaño: el lomito es una pieza considerablemente más pequeña y constituye una alternativa interesante para quien ya conoce los embutidos ibéricos clásicos y quiere probar un corte diferente.
Cómo servirlo
Corta únicamente la cantidad que vayas a consumir y procura obtener lonchas finas. Si la pieza está refrigerada, déjala atemperar antes de servir.
Una presentación sencilla funciona especialmente bien: lomito recién cortado, buen pan y AOVE. Para una tabla de ibéricos, puedes combinarlo con lomo, salchichón y chorizo, dejando el lomito para el final por su mayor intensidad y jugosidad.
Formato: pieza de aproximadamente 400 g.
Productos relacionados
Salchichón Cular Ibérico
14,90€ - 26,90€Rango de precios: desde 14,90€ hasta 26,90€ Seleccionar opciones Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto





